Definitivamente la lectura del maestro Esteve me hace reflexionar a fondo sobre mi quehacer docente. En esta, el autor señala que el profesor aprende por ensayo y error, pero busca formarse una personalidad profesional, que le de seguridad y las tablas necesarias para poder dirigirse a sus alumnos y realizar eficientemente el proceso de enseñanza – aprendizaje. Se aprende de corregir los errores. Esto es muy significativo para los que iniciamos nuestro accionar como docentes sin preparación pedagógica. Como comente anteriormente en “Mi confrontación con la docencia”, los muchachos desnudan rápidamente nuestras carencias y esa “ansiedad” que se generó al principio, cu fue una motivación por aprender y mejorar mi papel como maestro. Al final, como dice Esteve, conseguimos adueñarnos de una forma propia de estar en clase y comunicarnos con nuestros estudiantes. El entorno en el que viven nuestros alumnos es a veces muy duro, entonces, tenemos que vernos como un factor de cambio en la sociedad en donde debemos tener una genuina preocupación por los alumnos, aportarles lo que ellos necesitan para formarse como personas y futuros profesionista. Esto solo se puede lograr si podemos relacionar los temas de nuestras asignaturas con lo que es cotidiano para ellos. Lo que les enseñamos debe tener un significado y por ello, concuerdo con el autor en que debemos enganchar lo que saben, lo que han vivido, con los nuevos contenidos. Para mi ha sido muy satisfactorio el observar el crecimiento de nuestros alumnos en el transcurso del tiempo. Un muchacho que inicia el primer semestre es completamente diferente al que termina el sexto semestre y es cuando podemos observar en lo que nos ha tocado contribuir pero también en lo que nos ha faltado, que al menos en nuestro caso, siento que ha sido el trabajo colegiado y comunicación entre maestros para lograr mejores resultados. También más preparación, más formación de los docentes. Si somos también comunicadores, debemos aprender a comunicar lo que queremos decir y para ello debemos ampliar nuestros conocimientos, dominar nuevas técnicas y métodos de enseñanza y utilizar las nuevas tecnologías que son tan familiares para nuestros alumnos. Finalmente sobre el orgullo de ser maestro, en nuestro país hemos visto como la imagen de nosotros los profesores se ha deteriorado mucho, justa o injustamente, es necesario reconocer que la gran mayoría en el nivel medio superior enfrenta esta tarea con responsabilidad y pienso que el esfuerzo que estamos realizando con la reforma del bachillerato tecnológico, nos dara muchas satisfacciones y nos permitirá aportar nuestro grano de arena en las grandes transformaciones que nuestro país requiere.
Saludos cordiales a todos.
miércoles, 6 de agosto de 2008
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